Noche
Sin
descanso la noche
Avanza
y se difunde
Sobre
el mundo que duerme,
Mientras
un aviador asciende entre las nubes;
Se
adentra en el oleaje
Fluctuante
de la niebla,
Se
vuelve una inicial sobre una sábana,
Una
pequeña cruz bordada en tela.
Allá
abajo los bares
Nocturnos,
los cuarteles,
Ciudades
extranjeras y estaciones,
Maquinistas
y trenes.
Una
sombra de ala se recorta
En
toda su extensión contra una nube.
Los
astros por lo negro, silenciosos,
Vagan
en muchedumbre.
Y
quién sabe hacia cuáles
Desconocidos
universos,
Con
terrible, terrible inclinación,
La
Vía Láctea extiende su sendero.
En
espacios sin fin los continentes
Incesantes
llamean.
En
las calderas, en los sótanos,
Los
fogoneros velan.
En
París, bajo el filo de los techos
Venus
o Marte
Se
asoman para ver qué nueva farsa
Proclama
el manifiesto.
Y
allá, en un resplandor de lejanías,
Hay
quien no puede conciliar el sueño
En
la antigua buhardilla
Recubierta
de tejas.
Él
contempla el planeta
Como
si el firmamento
Fuese
el único objeto
Del
afán de sus noches.
No
te adormezcas, no duermas, trabaja,
No
hagas un alto en tu tarea,
No
duermas, lucha contra el sueño,
Lo
mismo que el piloto, o que la estrella.
No
duermas, artista, no duermas,
No
te entregues al sueño.
Que
de lo eterno tú eres el rehén
En
la prisión del tiempo.
Boris Pasternak
Boris Pasternak
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