Ven, ven así te beso
Edvard Munch The Kiss 1897
Ven.
Ven. Así. Te beso...
Ven.
Ven. Así. Te beso. Te arranco. Te arrebato. Te compruebo en lo oscuro, ardiente
oscuridad, abierta, negra,
oculta
derramada golondrina, oh tan azul, de negra, palpitante. Oh así, así, ansiados,
blandos labios undosos,
piel
de rosa o corales delicados, tan finos. Así, así, absorbidos, más y más, succionados.
Así, por todo el tiempo.
Muy
de allá, de lo hondo, dulces ungüentos desprendidos, amados, bebidos con
frenesí, amor hasta desesperados.
Mi
único, mi solo, solitario alimento, mi húmedo, lloviznado en mi boca, resbalado
en mi ser. Amor. Mi amor.
Ay,
ay. Me dueles. Me lastimas. Ráspame, límame, jadéame tú a mí, comienza y
recomienza, con dientes y garganta,
muriendo,
agonizando, nuevamente volviendo, falleciendo otra vez, así por siempre, para
siempre, en lo oscuro, quemante
oscuridad, uncida noche, amor, sin morir y muriendo, amor, amor, amor,
eternamente.
Rafael Alberti

No hay comentarios:
Publicar un comentario